José María Hernández Garnica es para mí el que me hace más favores, digamos de bricolaje, quizá porque aprovechó muchas cosas para hacer altares y retablos. Explico un par.
Había formateado un ordenador para ponerlo a punto, cambiar el sistema operativo y vaciarlo, pero al instalar el diccionario de catalán se me bloqueó y no podía acceder a las «preferencias del sistema». Consulté a los foros por internet, fui a la página de Apple, pero aunque daban algunos consejos, el ordenador no respondía; al final -lástima que fue el final- y después de unas cuantas horas, le pedí ayuda a Chiqui, y claro no sé que hice pero el ordenador funcionó sin ningún problema.
Hacía días que la cisterna del baño goteaba, y había que cambiar la goma, pero era una cisterna nueva con un sistema un poco sofisticado e intenté hacerlo yo mismo, sin éxito, pues es de plástico y tenía miedo de romperlo, y me hubiera costado más el remedio que la enfermedad. Miré por internet pero no había ninguna información sobre esta marca. Por otro lado si hubiera pedido a un latero que viniera a casa me cobraría demasiado para algo así.
O sea quería ahorrarme el fontanero, el agua, y la posibilidad de romper el sistema. Como siempre, al cabo de unos días, decidí encomendar a Chiqui el tema, recordando las cosas que hacía de bricolaje para ahorrar. Y nada; con una simple torsión del aparato se liberó y pude cambiar la goma que estaba dañada.
Doy gracias a José María Hernández Garnica por estos favores, y espero que también me solucione los otros que para mí son más difíciles y no son de bricolaje.

Deja una respuesta