
A pesar de la fuerte lluvia, alrededor de un centenar de personas se reunieron en la iglesia de Santa María de Montalegre para participar en la eucaristía por el alma de D. José María Hernández Garnica y el inicio de la campaña de Navidad y Reyes de Acció Social Montalegre, puesta bajo el patrocinio de este siervo de Dios.

La coral joven de Sant Pere Nolasc acompañó los cantos de la santa misa, como ya hizo el año pasado.

Mn. Xavier Argelich, rector de Montalegre, comenzó la homilía haciendo notar que la liturgia de estos días nos ayuda a prepararnos para la venida del Señor y, con Él, alcanzar el Cielo, que es el fin de nuestra vida. Este es el descubrimiento que hizo D. José María Hernández Garnica cuando conoció a san Josemaría: podía alcanzar el Cielo a través de su trabajo bien hecho.
Primero se ilusiona con la llamada de Dios de ser santo en medio del mundo. Más adelante, como sacerdote, llevando a Cristo al mundo entero. San Josemaría pudo apoyarse en él para difundir el carisma del Opus Dei por numerosos países del mundo.

No tenía facilidad para los idiomas, como queda recogido en una de las viñetas del auca que resume su vida. Suplió esta carencia con el estudio, y es un ejemplo de esfuerzo en el trabajo hecho con afán apostólico.

También supo adaptarse a todo tipo de personas y mentalidades. Y se hizo a las costumbres de cada país donde estuvo. Queda bien reflejado en una carta a san Josemaría desde Colonia, el 23-5-1969 en la que hace referencia, con humor, a detalles de su salud: “La boca se fastidió del todo y ahora tengo todos los dientes de arriba 100% naturales del país, con eso cada día estoy más alemán.”. Es un ejemplo a imitar en una sociedad plural donde se convive con personas de todo tipo de culturas. Abiertos a los valores de los demás y a la vez sin dejarse llevar con modos o costumbres que nos desvían del objetivo de llegar al Cielo.

El rector de Montalegre compartió algunos favores recientes de D. José María. Uno de un numeroso grupo de jóvenes que han conseguido alojamiento en la misma ciudad de Roma con ocasión del Año Santo cuando no había ninguna posibilidad. Otro de una opositora de Madrid que vino con su madre a Montalegre a rezar el día de la oposición y días después llamó para decir que la había superado brillantemente.
Recordó también las últimas semanas de vida de D. José María, cuando ya no podía celebrar misa, ni tan siquiera comulgar, debido al cáncer que padecía. Falleció la mañana del 7 de diciembre de 1.972 después de hacer un rato de oración. También nosotros podemos preparar la Navidad y el próximo Año Jubilar haciendo más oración.
Acabó la homilía animando a los presentes a pedir a la Virgen de Guadalupe -fiesta de este día-, a quien D. José María tenía gran devoción, que nos dé un gran afán apostólico y el deseo de llegar al Cielo.

Durante las ofrendas se hizo la presentación de la XXV campaña de Navidad y Reyes de la Acció Social Montalegre, que es el momento más esperado del año por los 300 voluntarios que participan. Se llega a 200 familias del Raval y se reparten 4.000 Kgr. de comida y 200 lotes de juguetes.

Al acabar la misa se rezó un responso ante los restos de D. José María y muchos aprovecharon para besar la lápida de la sepultura, en agradecimiento por los favores conseguidos y en petición de nuevas intenciones. También estuvo presente en el corazón de todos Mons. Javier Echevarría, fallecido tal día como hoy hace 8 años.



