Gente rezando en la tumba de Don Chiqui

Misa en el 105 aniversario

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El jueves 16 de noviembre, víspera de su 105 aniversario, se celebró en la iglesia de Santa María de Montalegre la tradicional Eucaristía anual en memoria del siervo de Dios José María Hernández Garnica. Participaron un centenar de fieles. La coral infantil de la vecina parroquia de Sant Pere Nolasc acompañó los cantos de la celebración.

En la homilía, Mn. Xavier Argelich glosó el descubrimiento del amor de Dios que experimentó D. José María; es decir, la conciencia de que el Reino de Dios había llegado a él. Conoció a san Josemaría y respondió a la llamada de Dios para servirle en el Opus Dei. Desde entonces todas sus energías se encaminaron a difundir la llamada universal a la santidad. Primero en su trabajo profesional como ingeniero; después en el sacerdocio, respondiendo otra vez con generosidad a esta nueva invitación de Dios.

Desarrolló su actividad pastoral en diferentes lugares de España (Madrid, Levante, Barcelona,…) y de Europa (Francia, Inglaterra, Alemania, Austria,..). La suya fue una disponibilidad alegre al 100%, donde hiciera falta. Lo pudo hacer así porque era consciente de que Dios le había llamado y, por tanto, se fiaba de Él. También nosotros, señalaba Mn. Xavier, debíamos fiarnos de Él y saber responder a Dios que sí día a día: ¿qué quiere Dios de mí?

En este juego de la generosidad intervienen nuestras cualidades y virtudes, que hemos de potenciar. De D. José María el rector de Montalegre destacó la humildad, para cambiar de planes, y la sinceridad y la honradez. Así se allanaron los caminos.

Concluyó Mn. Xavier resumiendo la vida de D. José María en el deseo de ser un servidor de todos; otro Cristo. También nosotros teníamos que pedir a la Virgen que nos ayudase a descubrir nuestro camino y, como Ella, responder con un SÍ siempre joven.

Al acabar la santa misa con el canto del Virolai, se rezó un responso por el alma del Siervo de Dios y los asistentes fueron pasando por su sepultura para dejar en manos de D. José María sus intenciones personales y agradecer los favores recibidos.