Instalación de la primera residencia para universitarias en Amsterdam.
Personalmente se encargó de confeccionar el altar y el retablo del nuevo oratorio. En el frontal del altar del Sagrario puso la frase que tanto le gustaba a san Josemaría: «Omnes cum Petro ad Iesum per Mariam» (Todos con Pedro -el Papa- a Jesús por María). Para la decoración del altar eligió unas reproducciones de la vida de Jesucristo, que ayudarían a contemplar la vida de Jesús, haciendo oración.
Tiempo después, al cambiar la moqueta del oratorio, tuvieron que separar el altar del retablo y entonces descubrieron que el siervo de Dios, al terminar el trabajo había escrito con grandes trazos la jaculatoria que había repetido tantas veces mientras lo construía: “Iesu, Iesu, esto mihi semper Iesus”: Jesús, Jesús, sé para mí siempre Jesús.
