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Una cadena de oraciones en el corazón de Barcelona

«Hola, buenas tardes, estoy en Barcelona y quiero dar gracias a D. José María. Vendré a las 14:00′ para saludaros y dar gracias, y entregar el donativo y las flores que le prometí a D. José María.» El correo electrónico es de hace pocas semanas y se repite a menudo. Los restos de D. José


