-
Los santos son nuestros amigos
Un santo es un amigo. Por eso confiamos en él y acudimos a su intercesión ante Dios Nuestro Señor. Lo mismo se puede aplicar a quienes tienen fama de santidad y tienen abierto su proceso de canonización, como es el caso de D. José María Hernández Garnica. Pero a un amigo hay que conocerle. Por


