Debía conseguir una cantidad importante de dinero para financiar un proyecto relacionado con la devoción a san Josemaría y al beato Álvaro. Se acercaba la fecha del desembolso y varias de las gestiones importantes no estaban saliendo conforme a lo esperado.
Suponía un agujero económico considerable que no sabía cómo resolver.
Sin saber qué más hacer, decidí ir a la iglesia de Santa María de Montalegre y pedir, ante los restos de D. José María Hernández Garnica, que él resolviera mi problema, puesto que era para honrar a nuestro Padre y D. Álvaro, a quienes tanto apreciaba.
Al día siguiente pude hacer una última gestión no prevista inicialmente que surgió casualmente. Resultó que esa persona acababa de recibir la conformidad para poder disponer de una cantidad retenida durante un año a la espera de la ejecución de una herencia. Era justo el importe que necesitaba y, además, le hacía ilusión poder contribuir con ese dinero.
Ese mismo día Chiqui volvió a socorrerme, solucionando la necesidad que surgió de encontrar un grupo de personas para atender ese evento.
Doy gracias a Dios por tener tan a mano a este poderoso intercesor.
Un agobio económico
Categorías: Problemas económicos
País: España

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