Un día por la tarde perdí un audífono que llevaba puesto, y lo busqué por todas partes sin encontrarlo. Por el suelo, por los cajones, por encima y debajo de las mesas… Finalmente le pedí a Chiqui que me ayudara. Lo volví a buscar por los mismos lugares, y lo encontré en el suelo en un rincón que ya había mirado más veces. ¡Pues muchas gracias!

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